jueves, 1 de diciembre de 2016

Voces silenciosas: Los niños indocumentados y los cortes estadounidenses
           
El artículo “Piden que los niños indocumentados tengan derecho a un abogado en las cortes” por Selene Rivera, se dirigió a un problema grave que existe en EEUU que es la falta de representación legal que los niños indocumentados han tenido durante muchos años en nuestro sistema judicial. Este problema ha afectado a muchas familias, así como las vidas individuales de los niños que desesperadamente están buscando una mejor vida en este país. Rivera explica el conflicto entre política y moralidad. Por un lado, el gobierno considera que la deportación es necesaria para aquellos que han entrado ilegalmente en este país, sin embargo muchos activistas y políticos han argumentado que sin representación para los menores, el sistema legal de Estados Unidos está violando los derechos humanos de los niños que no son capaces de defenderse. Organizaciones internacionales como Human Rights Watch han sido activamente vocales sobre esta causa. La investigadora Clara Long expresó que las audiencias eran extraordinariamente complejas, y perder implicó la amenaza de deportación, con consecuencias potencialmente mortales para los menores. Entonces, este problema no es solamente sobre el derecho de un niño a ser representado en la corte, sino acerca de los peligros que estos niños huyen de dentro de la frontera de sus países de origen. Recomendaría que los tribunales de los Estados Unidos consideren la inmensa complejidad de estos casos. Parece fundamental que ellos otorguen la representación legal a todos los menores indocumentados que están movido a través del sistema legal.


           
            No hay duda que el tema de la inmigración es complicado. En muchos sentidos este país está dividido en el sentido que nadie conoce las maneras mejores para resolver el problema de inmigración y las formas productivas que podemos manejar los problemas de la ciudadanía, la protección de la frontera y las acciones legales de los indocumentados. Sin embargo, con este tema difícil parece necesario que el país piense en las realidades únicas y difíciles de todos de los hombres, las mujeres y los niños que cruzaron la frontera en busca de más oportunidades.
            
            Según el texto, la mayoría de los niños indocumentados que entran a Estados Unidos proviene de países que están experimentando realidades intensas políticas y sociales, como Honduras y Guatemala. Estos niños, entre las edades de 6 y 17, están arriesgando sus vidas para venir a este país. Sin representación legal si son traídos a juicio, según Rivera “un niño no representado pueda ganar un caso ante el tribunal, enfatizando que los niños representados por un abogado tienen una tasa de éxito del 73 por ciento en la corte de inmigración, en comparación con sólo el 15 por ciento de los niños sin representación”. Este hecho muestra cómo el sistema legal está utilizando su poder injustamente. En muchos sentidos, parece importante que el gobierno esté tomando ventaja de su agencia para resolver un caso cuando el demandado está desprotegido y sin educación sobre sus derechos como ser humano en el mundo.
            
            La única esperanza que estos niños tienen en la actualidad es dentro de organizaciones no gubernamentales como Human Rights Watch, que están luchando por su representación y trato justo. Esta organización, junto con activistas y políticos como la procuradora general Kamala D. Harris, están escribiendo cartas de apoyo para otorgar representación legal a los niños indocumentados. Estas cartas son una buena manera de expresar el apoyo, sin embargo para lograr un cambio real más gente debe involucrarse y ser activistas.
           
            Para continuar, muchos de estos niños son demasiado jóvenes para haber experimentado la agitación social de huir de su país de origen. Es necesario que el gobierno de Estados Unidos utilice los recursos legales disponibles para ellos con el fin de dar a estos niños una oportunidad. El autor es claro cuando escribe que el Congreso de EEUU debería aprobar un proyecto de ley que se encuentra pendiente en el Senado y que exigiría al gobierno designar abogados para los menores no acompañados. Es fundamental cuidar a nuestros hijos, no importa su origen.

            En conclusión, estoy de acuerdo con Rivera en que el gobierno necesita crear un proyecto de ley para proteger a estos niños.  El gobierno estadounidense debe representar a los jóvenes indocumentados porque tienen derechos fundamentales de protección y de ser humano.  Necesita considerar el problema del peligro, la violencia y el riesgo que ellos afrontaron porque son realidades injustas. Sin la oportunidad de permanecer en este país con un juicio justo, estos niños pierden la esperanza. Ellos están perdidos en el sistema, separados de sus familias y obligados a regresar al lugar que les ha hecho tan desesperada por salir en primer lugar. Debemos pensar en los derechos humanos, de lo contrario nuestro mundo siempre falla al progreso con dignidad.

Preguntas:
1.     En su opinión, ¿estos niños deben ser representados durante el juicio en Estados Unidos? ¿Por qué o por qué no?
2.     ¿Cuáles son las maneras en que la comunidad activista puede obtener apoyo a su objetivo?
3.     Piense en la diferencia entre los aspectos políticos y morales de este problema. ¿Cómo se diferencian? ¿Cómo puede cambiarlo?

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